miércoles, 15 de junio de 2016

ENSAYO ARGUMENTATIVO FORMACIÓN CIUDADANA Y DEMOCRACIA

ENSAYO ARGUMENTATIVO FORMACIÓN CIUDADANA Y DEMOCRACIA
Por: José Fernando Sánchez de León

El hablar de democracia apara Latinoamérica es muy complejo, puesto que por se países demócratas relativamente jóvenes, hay muchos problemas de tipo técnico, entre estos problemas resalta la mala administración del Estado y la corrupción en los distintos niveles, a pesar que la se han hecho avances importantes aun hay muchos errores por corregir, y por ello se insiste en la educación como ente primordial para cambiar el perfil del ciudadano promedio, para que sea consciente, competente y reflexivo en su contexto y realidad.
En la expresión de ciudadanía se conciben tres aspectos esenciales: el primero es la Política, el cual le da el derecho a cualquier ciudadano de elegir y ser elegido en un cargo público de una forma democrática y con la aprobación mayoritaria; la segunda se refiere a la parte Civil, que garantiza las libertades individuales de las personas en la vida social; y el tercero nos conduce a la vida social, que nos garantiza las libertades en la convivencia social.
En la expresión de ciudadana en los niveles de desarrollo, hemos avanzado en tres aspectos: Ciudadanía política: en este aspecto se ha avanzado significativamente, con las garantías de la libertad política, hay una gran participación de varios sectores de la población, así como su organización de las comunidades con estructuras políticas complejas. Ciudadanía civil: en este aspecto se garantiza la libertad de expresión y se observa en la libertad de prensa que se da en toda Latinoamérica así como libertad entre regiones, aunque en violencia se ha demostrado un atraso teniendo como índice un alto de crímenes violentos. Ciudadanía social: en este aspectos se observa un lamentable retraso debido a los altos índices de pobreza, desnutrición, falta de educación y corrupción que sufren la mayoría de países latinoamericanos.
En cuanto a la educación se observa un panorama un poco desalentador debido al poco compromiso y falta de presupuesto de la mayoría de los países, además de una resistencia muy marcada de la escuela tradicional y las nuevas técnicas educativas, esto se observa en los siguientes niveles: Temática: se refiere a las nuevas exigencias y tendencias de la educación que trascienden a la educación tradicionalista en la cual se observa mucha resistencia al cambio. Cuantitativa: se refiere a la trascendencia de la educación en el aula, es la aplicación de metodologías significativas, un cambio a la temática tradicionalista. Formativa: se propone el generar pensamiento reflexivo, en dónde el educando pueda proponer y elegir basado en su conocimiento y habilidades en ambientes democráticos caracterizado por el dialogo constructivo, coadyuvando al desarrollo integral sostenible.
Para propiciar un cambio en la educación cívica ciudadana se distinguen cinco principios integradores: Abarcar todas las competencias necesarias para la acción: Se refiere a trascender los conocimientos e involucrar procesos cognitivos, competencias emocionales y sobre todo, acciones ciudadanas. Brindar múltiples oportunidades para la práctica de estas competencias: Este enfoque supone el desarrollo de habilidades y éstas sólo se desarrollan en la práctica. Por tanto, su fomento supone la creación de oportunidades dentro y fuera del aula para que esto ocurra. Integrar la formación ciudadana de manera transversal en las áreas académicas: Todas las áreas tienen una responsabilidad en la formación ciudadana; ésta ya no es sólo asunto de los profesores de ciencias sociales. Involucrar a toda la comunidad educativa: Involucrar tanto a padres de familia, como a la comunidad cercana a las instituciones educativas. Evaluar impacto: Ninguna aproximación a la formación ciudadana estará completa si no sabemos si estamos logrando lo que queremos. Por esta razón, la evaluación de impacto es incluida en estos principios.

Contextualizando los principios integradores se denota la deficiencia en la aplicación en el sistema educativo guatemalteco, a pesar que en los últimos años se ha visto un aumento en estudios educativos, innovaciones y reformas educativas, además de presiones extranjeras para mejorar el tema de educación y el fortalecimiento de la educación ciudadana; no hay un índice significativo de aumento en cobertura y menos de calidad. 

Para efectos de estudio vemos que la educación ciudadana como concepto amplio abarca los siguientes enfoques: Buscan específicamente fomentar un tipo democrático de ciudadanía.  Adoptan pedagogías que proporcionan herramientas para volver a los estudiantes ciudadanos activos y competentes, en vez de consumidores pasivos de discursos políticos. Abarcan lo suficiente para reconocer distintas dimensiones de la ciudadanía y encontrar conexiones entre las mismas, en vez de enfocarse estrechamente en un solo componente a costa de negar los otros (OEA, 2004; Osler y Starkey, 2004; Sinclair, 2004; Tibbits y Torney-Purta, 1999).  Ahora ¿para qué incluir estos enfoques en la educación ciudadana? La respuesta se evidenciará en el proceso de la formación de las personas como ciudadanos responsables, reflexivos, y con parámetros de elección orientados al índice de desarrollo humano en su contexto.

En cuanto los avances y retos de la educación en Guatemala, puedo asegurar que son más retos que avances, pero lo importante no es lo que hace falta sino lo que se ha empezado a hacer en el tema de la calidad de educación; Dentro de las múltiples innovaciones y reformas llevadas a cabo para fomentar la educación ciudadana y democrática, los dos más importantes son dos proyectos regionales:

1.      Programa Interamericano sobre Educación en Valores y Prácticas Democráticas: se lleva a cavo como un compromiso de los ministros de educación del hemisferio, con el objetivo de promover una cultura democrática a través de la educación. Los cuales se sostiene mediante la investigación, el desarrollo profesional y recursos educativos y el intercambio de la información.


2.      Sistema Regional de Evaluación y Desarrollo de Competencias Ciudadanas (SREDECC): Los ministerios de educación de estos seis países, junto con sus institutos de evaluación, han unido esfuerzos para construir una iniciativa regional y fortalecer prácticas y programas de educación para la ciudadanía democrática, mediante el trabajo en tres componentes (Reimers, 2010; Cox, 2010): a) El establecimiento de un Marco de Referencia Regional de Competencias Ciudadanas. b) La evaluación de las Competencias Ciudadanas y los factores asociados. c) La generación de las condiciones necesarias para la creación de un Sistema Regional de Evaluación y Desarrollo de Competencias Ciudadanas.

Para concluir con el tema de la educación ciudadana y democrática dentro del contexto Guatemalteco, podemos declarar que nos falta un camino largo por recorrer ya que somos una democracia joven, con errores elementales que son más culturales que técnicos, pero lo importante no es medir el camino que nos falta por recorres sino que ya se dio el primer paso, y lo más importante aún, es que se implementa en la educación; como se menciona anteriormente la mayoría de errores son culturales y para cambiar culturas la única manera es cambiar paradigmas, y para cambiar paradigmas y mentalidades, la única manera es la educación de calidad, pero no solamente una educación de calidad si no también una educación significativa.