ENSAYO
ARGUMENTATIVO FORMACIÓN CIUDADANA Y DEMOCRACIA
Por:
José Fernando Sánchez de León
El hablar de democracia
apara Latinoamérica es muy complejo, puesto que por se países demócratas
relativamente jóvenes, hay muchos problemas de tipo técnico, entre estos
problemas resalta la mala administración del Estado y la corrupción en los
distintos niveles, a pesar que la se han hecho avances importantes aun hay
muchos errores por corregir, y por ello se insiste en la educación como ente
primordial para cambiar el perfil del ciudadano promedio, para que sea
consciente, competente y reflexivo en su contexto y realidad.
En la expresión de
ciudadanía se conciben tres aspectos esenciales: el primero es la Política, el
cual le da el derecho a cualquier ciudadano de elegir y ser elegido en un cargo
público de una forma democrática y con la aprobación mayoritaria; la segunda se
refiere a la parte Civil, que garantiza las libertades individuales de las
personas en la vida social; y el tercero nos conduce a la vida social, que nos
garantiza las libertades en la convivencia social.
En la expresión de
ciudadana en los niveles de desarrollo, hemos avanzado en tres aspectos: Ciudadanía política: en este aspecto se
ha avanzado significativamente, con las garantías de la libertad política, hay
una gran participación de varios sectores de la población, así como su
organización de las comunidades con estructuras políticas complejas. Ciudadanía civil: en este aspecto se
garantiza la libertad de expresión y se observa en la libertad de prensa que se
da en toda Latinoamérica así como libertad entre regiones, aunque en violencia
se ha demostrado un atraso teniendo como índice un alto de crímenes violentos. Ciudadanía social: en este aspectos se
observa un lamentable retraso debido a los altos índices de pobreza,
desnutrición, falta de educación y corrupción que sufren la mayoría de países
latinoamericanos.
En cuanto a la
educación se observa un panorama un poco desalentador debido al poco compromiso
y falta de presupuesto de la mayoría de los países, además de una resistencia
muy marcada de la escuela tradicional y las nuevas técnicas educativas, esto se
observa en los siguientes niveles: Temática:
se refiere a las nuevas exigencias y tendencias de la educación que
trascienden a la educación tradicionalista en la cual se observa mucha
resistencia al cambio. Cuantitativa: se
refiere a la trascendencia de la educación en el aula, es la aplicación de
metodologías significativas, un cambio a la temática tradicionalista. Formativa: se propone el generar
pensamiento reflexivo, en dónde el educando pueda proponer y elegir basado en
su conocimiento y habilidades en ambientes democráticos caracterizado por el
dialogo constructivo, coadyuvando al desarrollo integral sostenible.
Para propiciar
un cambio en la educación cívica ciudadana se distinguen cinco principios
integradores: Abarcar todas las competencias necesarias para la acción: Se
refiere a trascender los conocimientos e involucrar procesos cognitivos,
competencias emocionales y sobre todo, acciones ciudadanas. Brindar
múltiples oportunidades para la práctica de estas competencias: Este
enfoque supone el desarrollo de habilidades y éstas sólo se desarrollan en la
práctica. Por tanto, su fomento supone la creación de oportunidades dentro y
fuera del aula para que esto ocurra. Integrar la formación ciudadana de
manera transversal en las áreas académicas: Todas las áreas tienen una responsabilidad
en la formación ciudadana; ésta ya no es sólo asunto de los profesores de
ciencias sociales. Involucrar a toda la comunidad educativa: Involucrar
tanto a padres de familia, como a la comunidad cercana a las instituciones
educativas. Evaluar impacto: Ninguna aproximación a la formación
ciudadana estará completa si no sabemos si estamos logrando lo que queremos.
Por esta razón, la evaluación de impacto es incluida en estos principios.
Contextualizando
los principios integradores se denota la deficiencia en la aplicación en el
sistema educativo guatemalteco, a pesar que en los últimos años se ha visto un
aumento en estudios educativos, innovaciones y reformas educativas, además de
presiones extranjeras para mejorar el tema de educación y el fortalecimiento de
la educación ciudadana; no hay un índice significativo de aumento en cobertura
y menos de calidad.
Para efectos de
estudio vemos que la educación ciudadana como concepto amplio abarca los
siguientes enfoques: Buscan específicamente fomentar un tipo democrático de
ciudadanía. Adoptan pedagogías que
proporcionan herramientas para volver a los estudiantes ciudadanos activos y
competentes, en vez de consumidores pasivos de discursos políticos. Abarcan lo
suficiente para reconocer distintas dimensiones de la ciudadanía y encontrar
conexiones entre las mismas, en vez de enfocarse estrechamente en un solo
componente a costa de negar los otros (OEA, 2004; Osler y Starkey, 2004;
Sinclair, 2004; Tibbits y Torney-Purta, 1999). Ahora ¿para qué incluir estos enfoques en la
educación ciudadana? La respuesta se evidenciará en el proceso de la formación
de las personas como ciudadanos responsables, reflexivos, y con parámetros de
elección orientados al índice de desarrollo humano en su contexto.
En cuanto los
avances y retos de la educación en Guatemala, puedo asegurar que son más retos
que avances, pero lo importante no es lo que hace falta sino lo que se ha
empezado a hacer en el tema de la calidad de educación; Dentro de las múltiples
innovaciones y reformas llevadas a cabo para fomentar la educación ciudadana y
democrática, los dos más importantes son dos proyectos regionales:
1.
Programa Interamericano sobre Educación
en Valores y Prácticas Democráticas: se lleva a cavo como un compromiso de los
ministros de educación del hemisferio, con el objetivo de promover una cultura
democrática a través de la educación. Los cuales se sostiene mediante la investigación, el desarrollo profesional
y recursos educativos y el intercambio de la información.
2.
Sistema Regional de Evaluación y
Desarrollo de Competencias Ciudadanas (SREDECC): Los ministerios de educación
de estos seis países, junto con sus institutos de evaluación, han unido
esfuerzos para construir una iniciativa regional y fortalecer prácticas y programas
de educación para la ciudadanía
democrática, mediante el trabajo en tres componentes (Reimers, 2010;
Cox, 2010): a) El establecimiento de un Marco de Referencia Regional de
Competencias Ciudadanas. b) La evaluación de las Competencias Ciudadanas y los
factores asociados. c) La generación de las condiciones necesarias para la
creación de un Sistema Regional de Evaluación y Desarrollo de Competencias
Ciudadanas.
Para concluir
con el tema de la educación ciudadana y democrática dentro del contexto Guatemalteco,
podemos declarar que nos falta un camino largo por recorrer ya que somos una
democracia joven, con errores elementales que son más culturales que técnicos,
pero lo importante no es medir el camino que nos falta por recorres sino que ya
se dio el primer paso, y lo más importante aún, es que se implementa en la
educación; como se menciona anteriormente la mayoría de errores son culturales
y para cambiar culturas la única manera es cambiar paradigmas, y para cambiar
paradigmas y mentalidades, la única manera es la educación de calidad, pero no
solamente una educación de calidad si no también una educación significativa.